La Lucha
La Lucha
________
De aquel que sabe lo que pierde
El que sostiene una mano llena
de esperanza.
La lucha por no voltear al sentirte
parada afuera de cualquier ventana
viendo lo que hago.
Hoy fue unos de esos días en los que
casi salgo corriendo para tenerte
cerca y agachar la mirada de pena.
Hace tiempo me enseñé a no derramar
tristeza en mi tintero, a que el vacío se
vería en en lo profundo de mis ojos y no
entre líneas de estas hojas. Me prometí
que escribiría de felicidad, que difícil es,
te absorbe tanto que no sabes por donde
empezar y siempre te quedas insatisfecho,
nunca parece suficiente.
¿Cómo se puede abrazar la tierra que pisas?
¿Cómo se puede mirar la luna y su reflejo
en el mar?
¿Cómo te puedo amar sintiéndote dueña
de mi existencia por derecho?
Ya es de día...
De nuevo...
Empieza el forcejeo, primero con
la luz que cosquillea en mis párpados,
intento con una almohada, luego con
otra. Ahora van las sábanas y este calor
que entra obsesivamente por mis poros.
Tantas vueltas he dado que logré hacerme
nudo con las cobijas, harto, tiro todo al
piso.
Entre tanta lucha se me escapó el sueño...
De nuevo.
Nunca he podido hacer de mí un revolucionario
convencido, irónico para alguien que lleva
tanta rebeldía en sus venas. Creo que en la vida
acumulamos más pretextos que las palabras en
nuestros libros; unas por causa perdida, otras
por irrelevantes, las peores: egoístas y sangrientas.
Hipnotizado por la sinfonía urbana que en el
fondo acompaña esta comedia, sostengo la
pregunta contra mi pecho...
"¿Cuál es mi lucha?"
Mi lucha es:
Atesorar los momentos de divina simpleza
a tu lado, los otros son pincelazos y texturas
excesivas en la vida.
Resguardarte en mí y todas las noches delinear
con mis dedos la palabras esperanza en tu
espalda desnuda.
Mi vida es de todo.
Mi lucha es por ti.
Mi amor conocerá su hogar
con todo lo que escribas en
mi memoria.
________
De aquel que sabe lo que pierde
El que sostiene una mano llena
de esperanza.
La lucha por no voltear al sentirte
parada afuera de cualquier ventana
viendo lo que hago.
Hoy fue unos de esos días en los que
casi salgo corriendo para tenerte
cerca y agachar la mirada de pena.
Hace tiempo me enseñé a no derramar
tristeza en mi tintero, a que el vacío se
vería en en lo profundo de mis ojos y no
entre líneas de estas hojas. Me prometí
que escribiría de felicidad, que difícil es,
te absorbe tanto que no sabes por donde
empezar y siempre te quedas insatisfecho,
nunca parece suficiente.
¿Cómo se puede abrazar la tierra que pisas?
¿Cómo se puede mirar la luna y su reflejo
en el mar?
¿Cómo te puedo amar sintiéndote dueña
de mi existencia por derecho?
Ya es de día...
De nuevo...
Empieza el forcejeo, primero con
la luz que cosquillea en mis párpados,
intento con una almohada, luego con
otra. Ahora van las sábanas y este calor
que entra obsesivamente por mis poros.
Tantas vueltas he dado que logré hacerme
nudo con las cobijas, harto, tiro todo al
piso.
Entre tanta lucha se me escapó el sueño...
De nuevo.
Nunca he podido hacer de mí un revolucionario
convencido, irónico para alguien que lleva
tanta rebeldía en sus venas. Creo que en la vida
acumulamos más pretextos que las palabras en
nuestros libros; unas por causa perdida, otras
por irrelevantes, las peores: egoístas y sangrientas.
Hipnotizado por la sinfonía urbana que en el
fondo acompaña esta comedia, sostengo la
pregunta contra mi pecho...
"¿Cuál es mi lucha?"
Mi lucha es:
Atesorar los momentos de divina simpleza
a tu lado, los otros son pincelazos y texturas
excesivas en la vida.
Resguardarte en mí y todas las noches delinear
con mis dedos la palabras esperanza en tu
espalda desnuda.
Mi vida es de todo.
Mi lucha es por ti.
Mi amor conocerá su hogar
con todo lo que escribas en
mi memoria.

0 Comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]
<< Página Principal